Pista de Majaelrayo a Cantalojas, junto al arroyo Retichuelas, Guadalajara, España. Todo montañero sabe lo lejos que estamos del cielo. Subir y subir, ese es nuestro afán.
Un camino torcido, empinado, con mojones en la cuneta.
Queremos llegar a lo más alto y, si puede ser, que no estemos solos.
Queremos compartir la alegría de hollar la cumbre con aquellos a quienes más queremos; con quienes nos dieron agua cuando tuvimos sed o bebieron de la nuestra.
Andar juntos, codo con codo, es lo importante.
Si alguien se destaca, que esté tranquilo porque en el campamento base las tiendas están bien fijadas, hay provisiones y él siempre estará en nuestro horizonte.
Las cuerdas están bien ancladas y a ellas nos ataremos para seguir su camino.
Ésta se la dedico a mi amigo Andrés, que no lo está pasando muy bien.